viernes, 26 de junio de 2026

MI YO Y MIS CONSECUENCIAS, errores, libertad, mujer, infancia

    Este es un pequeño poema ilustrado que habla sobre la libertad para equivocarse, para cometer errores, y para asumir las consecuencias, incluso si te asusta. Va para todos, pero especialmente para nosotras, las mujeres, y también, por qué no, para la infancia.

Mi yo y mis consecuencias, presentación, María Auxiliadora Martínez Ruiz de María Auxiliadora Martínez Ruiz

Textos e ilustraciones son © 2026 María Auxiliadora Martínez Ruiz

viernes, 5 de junio de 2026

EL PAN CON CHOCOLATE, relato , infancia, recuerdos, amistad, juegos, parque

 Os comparto un microrrelato sobre la amistad, nuestras memorias...

 El niño o niña que todos llevamos dentro no admite paso del tiempo...

El pan con chocolate 

Texos e ilustraciones de María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2026.

Haz clic para deslizar las páginas de este microrrelato.

lunes, 2 de marzo de 2026

martes, 28 de octubre de 2025

MARION, marioneta. Relato corto, artistas callejeros, sentido de la vida

Artistas de calle. Disfrutamos con su creatividad, espontaneidad, sonrisa perenne...esperamos que nos deleiten y luego seguimos adelante ¿Cuánto vale para nosotros ese momento?

MARION, MARIONETA de María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2025

Eloísa cruza el puente con su gran baúl sobre ruedas y la melena recogida bajo su eterna boina francesa. A la cabecera del baúl reza: La voluntad. 

 En la Avenida de la Constitución, delante del bello edificio La Adriática, conecta una canción, abre su baúl y descorre el telón.  Aparece entonces la orquesta: Max con su saxo, Bernardo al teclado, Geco a la batería, y la preciosa Marion al micrófono, vestida de lentejuelas. Bajo los dedos hábiles de la marionetista, todo parece cobrar vida: ellos tocan realmente y ella, verdaderamente, canta y baila, hondeando grácil la cintura.

Solo soy una espectadora indiferente que pasaba por allí; pero me sorprendo disfrutando.  No quiero que se acabe. La chica pasa la gorra y yo deslizo unas monedas. Marion y Eloísa me hacen una gentil reverencia.

Yo les doy las gracias con la mano en el corazón, por abrir un cielo azul en este día en que una negra tormenta ha quebrado la empresa en que trabajaba.

Mirándola a ella, sé que la vida sigue.  Ya no danzo bajo los hilos de la suerte.  ¡Que me sorprenda el amanecer!


Texto e ilustración: María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2025

martes, 24 de diciembre de 2024

FELIZ NAVIDAD


Dibujo inspirado en La Virgen con Niño de Roberto Ferruzzi. Para mí, una de las imágenes más puras de la ternura se encuentra en dicha pintura. Es por lo que he querido tomarla como referencia en mi postal de Navidad para vosotr@s  

Una curiosidad: En principio la obra trataba de una madre con un  niño, pintada durante el siglo XIX, cuyo original, según se dice, se perdió en un naufragio. Curiosamente, fue la devoción popular la que le dio el significado actual convirtiéndola así en la Virgen con el Niño.


viernes, 25 de octubre de 2024

¡AY, AMOR! , poema, amor, incondicional, libertad


 ¡AY, AMOR! de María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2022


¡Ay, amor! ¿Qué tiene el verde,

y el mar, y los cielos claros, 

y los ojos inocentes,

la mano tibia en la mano, 

que incluso aquel que los pierde, 

aún los sigue besando?


    Cuando era pequeña, mi prima me regaló un póster en un cumpleaños. En el póster una gaviota planeaba sobre un cielo azul oscuro que a mí me pareció el universo. Y, sobre el dibujo, en letras blancas, una leyenda tomada del libro Juan Salvador Gaviota, que me acompañó toda la vida:

     «Sueña lo que te atrevas a soñar. Ve donde quieras ir. Sé lo que quieras ser. ¡Vive!» Richard Bach.

    Con el tiempo, ha ido tomando significado, y ahora sé que, cuando eres capaz de quererte así, con tus claros y tus oscuros, eres capaz de amar a los otros en esa misma manera, y entonces, la vida se hace real. Ese es el AMOR al que se refiere el poema en sus versos.





Texto: María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2024
ilustración: María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2024
Cita de Richard Bach, tomada de la novela «Juan Salvador Gaviota», 1970.



domingo, 29 de septiembre de 2024

OTOÑO, relato poético, sensaciones del Otoño

 

OTOÑO, de María Auxiliadora Martínez Ruiz


Remonta el aire,
dorada y silenciosa…
Quiebra el otoño.

 

El Haiku que os dejo para el otoño que comienza, pertenece a la serie que compuse «Estaciones de la vida en Haikus».

Esta época del año, como les pasa a la mayoría, me lleva en volandas a la niñez; igual que el aire lleva a las hojas secas que crujen luego alegres bajo los pies. Ese dorado en el ambiente, cálido aún, y las primeras brisas, cuando todavía no te abrigas la piel; no te haces la idea, pero refresca…Sabes que, en adelante, no será el sol intenso, sino que tornará tímido; y en ocasiones, el olor a tierra mojada te empapará el alma y esperarás la lluvia, que falta hace. Llueve, llueve, pero déjame ver algo de sol porque soy de una tierra de luz; soy del sur. Y a vosotros, ¿Qué recuerdos os remueve el Otoño?




martes, 11 de junio de 2024

YING-YANG, relato sobre la percepción de la vida, errores, esperanzas, temores, sueños, espejo


 

YING-YANG de María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023.

Barro mis temores, mis desencantos, mis dudas, mis añoranzas, mis errores. Luego me miro en el espejo, por ver mi nueva expresión frente a la vida. Veo reflejado el salón, las paredes pintadas… la luz entra a raudal por las ventanas y sin embargo yo no me veo. ¿Será que no soy real? No tengo futuro, porque lo he barrido. Sacudo la escoba y, trenzados a los temores, desencantos, dudas, añoranzas y errores, caen caricias, esperanzas y sueños. Me miro en el espejo y allí estoy.



Texto e ilustración : María Auxiliadora Martínez Ruiz
Music Info: Final Inspiration by RomanSenykMusic. Music Link:    • Final Inspiration - Calm Inspiring Ba... 

jueves, 12 de octubre de 2023

LA LÓGICA DEL SILENCIO

El mundo está cambiando, pero aún es joven. Realmente queda mucho que andar en cuanto a asumir y valorar la diversidad, así como en cuanto a la existencia en un espacio en igualdad de género. En este caso se trata de una escena en el entorno laboral.


LA LÓGICA DEL SILENCIO de María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023. 

“Gusano de mierda” me llamó, porque consentí. Porque no dije nada cuando suplantaron el justo valor de su trabajo por la mera condescendencia. Porque cuando debió ascender, yo ocupé su lugar. Porque no la defendí cuando la salpicaron con bromas groseras.  Porque ahogué sus lágrimas de humillación con un barniz de naturalidad. Porque la vi recoger sus cosas cuando ya empezaba a notársele, y no fui a denunciar la injusticia. Quise explicarle que tenía bocas que alimentar, pero ella llevaba un hijo; que no podía dar de lado a los compañeros, pero a ella le dimos la espalda. Por eso fue mejor callar.





Ilustración:
María Auxiliadora Martínez Ruiz
Música:
https://youtu.be/3V-pYCGx0C4
"Art of Silence - by Uniq"

viernes, 24 de marzo de 2023

AMIGA MÍA, poema sobre la amistad

 Esta entrada pretende ser un canto a la amistad. Es la historia de la amistad entre cuatro niñas, luego mujeres. La amistad entre las mujeres, en mi humilde experiencia,  tiene sus propias características, un poco a caballo entre madres y hermanas. Este poema está dedicado, en especial, a unas personas muy importantes para mí , y en general, a todas las amigas que la vida generosamente me ha brindado y me brinda, y que tanto agradezco. 


Amiga mía, María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023


En la cámara, un instante.

cuatro niñas sonrientes,

cuatro vidas por delante.

La hierba nunca es más verde.

 

Despliegan nuevos amores,

nuevas infancias anidan,

llegadas y despedidas;

no me sufras, no me llores.

 

Dorada fotografía,

en un paisaje otoñal,

y cuatro mujeres ya,

con sus saltos y caídas.

 

Sonríen igual que siempre,

se abrazan como una sola,

como una sola lo sienten

todas a una por todas.

 

Sacan soles a las nubes,

y trinos a las tormentas,

y risas donde no sobren

y camino en la maleza.

 

 

Se conocen las miradas,

sin palabras, sin medidas;

si el pensamiento te abrasa,

esperaré a que se extinga.

 

 

Si no hay nada que te arme,

si torna amarga la miel,

déjame solo mostrarte

lo que da de sí un café.

 

 

porque conozco tu alma,

como conoces la mía,

tú que sabes acunarla

eres luz, amiga mía.

 

y el remanso de mi calma.





Ilustración, María Auxiliadora martínez Ruiz, 2023.
Música,

"The Piano Says - Icicles" is under a Creative Commons (CC BY 3.0) license. https://creativecommons.org/licenses/... https://danirosenoer.wixsite.com/offi... Music powered by BreakingCopyright:    • 😩 Nostalgic & Pia...  



 


jueves, 16 de marzo de 2023

RETRATO, POR LA PINTORA ISA MANTERO

 

 Mi amiga, la pintora Isa Mantero, me ha obsequiado con este regalo. Cuando lo abrí, me vi a mí misma por dentro y por fuera, con mis luces y mis sombras, ni una más, ni una menos. El regalo ha sido doble porque me has pintado sonriendo, para recordarme cómo me gusta mirar a la vida. Gracias, amiga, un gran abrazo. 



jueves, 2 de marzo de 2023

COSAS DE LA VIDA, microrrelato ,percepción de la vida

La vida es del color del cristal con el que se mira, dice la sabiduría popular, y eso incide en la calidad de nuestras vivencias, en nuestra capacidad de disfrute, en el uso que hacemos de nuestro tiempo. A cerca de ello va este microrrelato. 

Cosas de la vida , María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023

—Aquí vinimos a descansar —se resiste Anita cuando la sacan a bailar.  En fin, puede que la fiesta no sea tan buena idea. Mela se pone de pie y, haciendo una grácil reverencia, coloca su mano en la del joven. Los demás miran ajenos pero sus ojos azules se iluminan. —¡Qué sonrisa tan bonita tiene este monitor! pero ya me ganó la tuya hace mucho tiempo. Y… no baila mal el muchacho, pero eres tú quien me lleva, mi único amor. —De los cincuenta para arriba… —les oye Mela murmurar y responde para sí — Amor, yo de la vida solo me llevaré sus besos. Las amarguras, las dejo para los que miran”- Y así, cerraron el baile.



Ilustración,  María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023

 Música sin derechos de autor,  Vals in A minor, B. 150 (Chopin)


lunes, 20 de febrero de 2023

BELLEZA Y JUVENTUD, microrrelato , temor a envejecer, ideal de belleza

 Nuestra idea de plenitud, a menudo, se estanca en la juventud. Pero la vida no se queda ahí, se expande en otras muchas dimensiones. Desde la experiencia, muchos te dirán que cada momento que vivimos es lo que realmente tenemos; es ahí donde podemos encontrar la plenitud. Sé que no es una idea nueva y me alegro por ello. Aquí va mi pequeña aportación.


Belleza y Juventud , María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023

¡Acelera! –gritaban de vuelta al barco. Entonces no entendí nada. Mi grupo fue abandonado en esta isla justo en el día de nuestro cincuenta cumpleaños. Minutos después, surgía de la espesura una extraña comitiva de aspecto cuasi-humano. Nunca había visto sienes plateadas; mostraban el semblante atrozmente surcado de pliegues, y los andares vacilantes. Llevaban a uno de los suyos, y en la forma que lo tomaban, aquél cuerpo se me antojó de repente frágil y precioso.

-¿Qué le pasa? – pregunté.

- Ha muerto.

-¿Y a vosotros? –Somos viejos. No lo entiendes ¿verdad? A ti  también te pasará; pero escucha muchacha, si el barco volviese a por mí, elegiría quedarme.



Ilustración, María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2023

Música :"Hayden Folker - To See The Past" is under a Creative Commons (CC BY 3.0) license. https://soundcloud.com/hayden-folker Music promoted by BreakingCopyright: https://youtu.be/x66xYJn5Oco

miércoles, 8 de febrero de 2023

AMOR AL RIESGO, microrrelato, las conductas de riesgo y la rutina

En muchas ocasiones, nos sorprende conocer otros aspectos de la vida de quienes que nos rodean. Puede que, de repente, te parezca que no conocías a esa persona tanto como esperabas. Tendemos a hacer valoraciones, juicios, porque catalogar nos hace sentir seguros; pero también nos impide darnos la oportunidad de conocer una realidad más amplia, por el simple hecho de que no nos encaja. Y en el fondo ¿por qué poner topes a la vida?

Este breve microrrelato te cuenta una sorprendente cotidianidad. 





Amor al riesgo

¡Acelera! Toma el pulso a la Harley ¡Tiembla mundo! En otra ocasión salta de un puente y cuando es inevitable, la salva el arnés. Al pie de un acantilado roba secretos al coral, o baja cual araña, del vientre de un avión: un, dos, tres ¡tira de la argolla!  Todo se rinde a sus pies. Es la respiración que se corta, la sangre agolpada en la cabeza… La vida vale más llevada al límite. Al comenzar la semana, se coloca sus gafas y se sienta tras el mostrador bajo una luz artificial-“Ssss... Estamos en una biblioteca, señores – .El lunes nunca se arriesga.

Texto e ilustración son © 2023,  María Auxiliadora Martínez Ruiz.

Music by BackgrounMusicAO

More info: https://youtu.be/jHUFBVl5zjQ

 


sábado, 24 de diciembre de 2022

FELICITACIÓN DE NAVIDAD


 

Vivir la Navidad

La Navidad...Ha nacido el Amor, aunque el amor nunca muere, va con nosotros. Cuando era niña me encantaba esta época del año. Mi tía y su neceser inauguraban cada Navidad, trayendo consigo el brasero de cisco, el aroma a incienso y alhucema, a las rosquillas de limón y los pestiños que mamá y ella preparaban en la cocina, y, como no, el sabor de la masa cruda que mi hermana y yo rebañábamos del cacharro; mi padre y mi abuelo montando el nacimiento; las calles adornadas de luces, los escaparates navideños, el humo de las castañas, las colas infinitas para ver los belenes y un globo atado a la muñeca.

Mis ojos saltaban del globo a las caras de la gente; Niños como yo, ilusionados con la noche mágica, con su “carta de Reyes” en la mano. Padres que sonreían a sus hijos o los tomaban sobre sus hombros para mostrarles los espectáculos de calle; impagables miradas de asombro...

Me cruzaba con los rostros de gente mayor, ensimismados unos, sonrientes otros; de esos que les “tiran de la lengua” a los más pequeños por hacerse pequeños con ellos…

Estaba segura de que cada una de esas personas esperaba con ansias el Belén, los villancicos, los dulces, la noche mágica…sin sospechar que la mayoría ya llevaba surcos en el corazón; unos más superficiales y otros más profundos. El mío aún no había sido tocado por el dolor; estaba nuevo, apenas podía esperar, empujaba los días...

Hoy, formo parte de ese grupo de los adultos, que pueden compaginar la alegría con un corazón marcado; que acepta un momento para cada cosa y para quien el regalo verdadero es poder compartir el instante presente. Hoy los aditivos se diluyen y queda solo la esencia.

Te deseo, aún en los momentos difíciles, una Navidad donde no falte el abrazo que te haga llegar todos los abrazos pasados y futuros. Te deseo una Navidad presente.

Texto de María Auxiliadora Martínez Ruiz.
Música 🎶 Canción: Ikson - Christmas
Música proporcionada por MSC: https://bit.ly/msc-navideña

lunes, 19 de diciembre de 2022

ENTRAR EN EL JUEGO relato fantástico desde una cámara fotográfica

 Miles de universos fantásticos aparecen en lo que dura un pestañeo; tras un espejo, bajo el agua, o a través de una lente. Mundos que nuestra mente crea a su antojo,  viajes sin pasaje de ida y vuelta... sin más equipaje que lo que somos capaces de imaginar. 

Otra vez, un dibujo de mi amiga, la pintora Isa Mantero, ha  servido de hilo conductor a un nuevo cuento. Te propongo ahora un breve viaje a algún lugar de tu fantasía. 




Entrar en el JuegoMaría Auxiliadora Martínez Ruiz, 2022

«El encuadre es absolutamente precioso, la forma en que incide la luz en el agua, y las coloridas casas de los pescadores... Sin duda ha sido buena idea viajar hasta aquí. Mejor tomo la fotografía desde este ángulo». Giro el objetivo y, justo en el momento en que disparo, una mano toca mi hombro.

—Oiga, señor, te vendo una conchita gratis —. Una niña me está mirando con sus grandes ojos. Entre las manos, lleva una caja de cartón y dentro, unas cuantas conchas recogidas de la playa —. ¿Estás haciendo una foto?

—Esto no es una cámara —. Decido iniciar el juego.

—¿Qué es?

—Es una puerta a un lugar mágico ¿Quieres mirar? —. Ella, inocente, me devuelve un gesto afirmativo y se asoma.

—¡Wow! Es alucinante ¿Yo puedo entrar ahí?

—Claro, solo tienes que darle aquí, a este pulsador. Te mostraré cómo.

Miro a través de la pantalla digital de la cámara y simplemente, no puedo creer lo que veo. Lo que estoy contemplando es una perspectiva en blanco y negro del mismo lugar en donde me hallo de pie. No es que se le haya ido el color ¡es que son trazos! Observo mis manos, las muevo…   No hay duda, se trata de un dibujo animado.  Estoy dentro. Me pregunto cómo es posible.

— ¿Hay alguien aquí? —nadie me contesta.

Miro a mi alrededor y se me antoja sacado de uno de los comics que leía de pequeño. Entonces, delante de mí, advierto una masa oscura, un borrón que se va transfigurando en una silueta. Es una joven de melena larga y porte enérgico que, embutida en unos Jeans, me lanza una mirada de angustia. Sólo pronuncia una palabra:

—¡Corre!

Otras figuras comienzan a tomar forma, hombres, mujeres, niños, todos con la misma inquietud en el rostro. Vienen en tromba hacia mí. Instintivamente, levanto las manos a modo de parapeto. Uno de ellos, me toma por los hombros y me dirige hacia el lado contrario.

—¡Corra, hombre de Dios, que ya está aquí!

Intuyo el peligro, se me acelera el corazón; me rindo al momento; doy las zancadas que mis piernas me permiten, entre una masa de gente que huye hacia el agua. Nos introducimos más o menos hasta la cintura; quedamos quietos como esculturas en medio de las olas que se empeñan en demostrar que no somos rocas.

 —¿Por qué nos quedamos aquí?

—Porque así no puede olfatearnos

—¿Quién?

—El Calambo, un monstruo.

—Pero nos verá —. Sonrío con ironía y él me devuelve la misma expresión.

—No tiene ojos —me susurra.

Es cuando paso de la incredulidad al pavor. Me quedo mudo al verlo aparecer tras las casas de los pescadores. Se mueve como un felino de dimensiones inauditas. Su negro pelaje brilla al sol. Efectivamente, no distingo sus ojos, pero sí unos largos y finos bigotes que terminan en pequeñas voluptuosidades que, puedo imaginar, son sensores olfativos. Se queda parado, huele el aire, mueve la cabeza en distintas direcciones…Sus orejas, pequeñas y curvadas, giran también como un perfecto radar.

Cada uno de nosotros lleva el miedo incrustado en cada fibra del cuerpo. Uno de los niños del grupo, hace ademán de llorar y todos nos encogemos, menos el hombre que me habló momentos antes, que se gira con sigilo hacia el pequeño y le coloca el dedo sobre los labios —shhhh”. — La madre, lo vuelve hacia sí y lo abraza. El niño se traga las lágrimas a la par que los demás suspiramos.

            La bestia avanza palpando el terreno, fiero y delicado a la vez.  Siento el sudor resbalando por mi frente mientras los pies se me congelan bajo el agua. A pesar de todo, es un animal tan hermoso que mis manos actúan por su cuenta. Noto la adrenalina; levanto la cámara, enfoco y disparo. Al simple “click” sigue un rugido que nos hace tambalear.

—¡Nos ha descubierto, salid del agua! ¿En qué pensabas, extranjero? Nos has puesto en peligro ¡sigue corriendo! ¡hacia el bosque, id hacia el bosque!

            A unos metros de la playa, se divisa una zona de vegetación; nos dirigimos allí tropezándonos, cayendo… ¡Arriba! ¡corre de nuevo! —te ordenas a ti mismo. 

Tal como nos internamos, la gente sube a los árboles más altos y se pierden con facilidad entre el follaje. Seguramente no es la primera vez.   Ayudo a subir al último de los niños; los adultos lo agarran en volandas tal como lo alzo.   Es curiosa la mente que aún en medio del peligro, se apega a un pequeño detalle. En ese instante, reparo en un tatuaje, una estrella, que todos, incluido el pequeño, llevan en la parte interior de la muñeca. Ahora me extienden a mí los brazos, pero ya es tarde. Siento su aliento en mi cuello y su respiración acelerada.  Aún tengo tiempo de pensar en la justicia natural; me lo merezco por mi torpeza, pero no quiero morir aquí.  Me vuelvo lentamente para toparme con unas fauces de color rojo oscuro que se abren húmedas ante mi rostro.

—Deja al señor ¡vamos!

La chiquilla de los ojos grandes continúa mirándome y un chucho está lamiendo el objetivo de mi cámara, aún en posición de disparo.

—Adiós señor —. La niña agita su mano en el aire. La sigo con la mirada sin entender qué ha pasado. Da unos pasos y se gira —. Se me olvidaba, aquí tiene su conchita —. Y al alargar la mano, la veo; lleva la misma estrella que vi en la muñeca de aquellos que huían del calambo. Juraría que en su sonrisa infantil ha cambiado…

—Calambo ¿Qué haces? Ven aquí, deja al hombre.

 Luego ella y su perro desaparecen entre las casas y yo me quedo allí pasmado. Puede que haya sido mi cerebro que necesitaba su aporte diario de adrenalina y no quiera tomarse las vacaciones que, evidentemente, necesito. O es posible que, cuando la agencia de viajes me vendió “una isla con encanto”, la expresión fuese más literal de lo que yo pensaba…O tal vez…« ¡Mira qué gaviota en ese cielo azul, es una maravilla! —disparo y el instante queda congelado en el tiempo».

Ilustración: Isa Mantero

Música: The Encounter by Scott Buckley  Under the Creative Commons ‘Attribution 4.0 International’ (CC BY 4.0) License.


viernes, 9 de diciembre de 2022

LA MANO DE DON MANUEL, microrrelato, sobre el maestro de nuestra infancia

 



La mano de Don Manuel, María Auxiliadora Martínez Ruiz, 2022

—“Además, me voy a chivar a mis padres” ¿Pues no va el chiquilín y se me planta?

—La chavalería ya no es la que era- apunta el conserje.

—Que no Francisco, es solo encontrarles el punto. Ese punto en que dejan de escucharse  a sí mismos para oír a los demás. La lástima es que crecen —suspira Don Manuel mientras limpia sus gafas. Y es que él es de esos maestros con olor a infancia; te hacen sentir la dicha de ser único; guían  sin levantar la voz siquiera… el maestro que te guardas cuando dejas el colegio y vuelves a querer cuando los años te enternecen.

Texto e ilustración son © 2016, María Auxiliadora Martínez Ruiz
Música: Song: "Scott Buckley - Growing Up [Piano]" is under a Creative Commons license (CC-BY) Music promoted by BreakingCopyright: http://bit.ly/b-growing-up

 



miércoles, 16 de noviembre de 2022

EL FOTÓGRAFO. Relato corto sobre el presente, el paso del tiempo, el instante, la fotografía

 La vida, es bien sabido, está formada por pequeños instantes; a menudo, recordamos en forma de flashes: los gestos, las escenas... El paso del tiempo toma colores y dimensiones diferentes según nuestras experiencias y modos de abordar las cosas . Cuando un fotógrafo comparte sus imágenes, nos presta su visión particular. Por un momento, miramos a través de sus ojos, aunque haya una distancia entre el tiempo y espacio en que tomó la imagen y el momento en que la observamos. Un viaje impresionante ¿No crees?


El FOTÓGRAFO



 

Cuando éramos pequeñas, mi madre nos llevaba a su estudio y él nos hacía las fotos de carnet para la matrícula del curso escolar. Era un hombre circunspecto, no gastaba el tiempo en halagos, se centraba en hacer su trabajo. Realmente me intimidaba.

Pero, aunque no gastes el tiempo, éste pasa igual, así que me vi con mis propios hijos regresando del colegio, cuando él, ya jubilado, apareció con su cámara de fotos colgada del cuello. El fotógrafo abordó a mi hijo que, en aquel momento, tendría unos cuatro años.

- ¿Tú me quieres hacer un favor? Mira, tienes que hacer lo que yo te voy a pedir.

Atravesamos la carretera hacia una isleta triangular en medio del cruce. En ella, había una plataforma elevada entre unos setos de tuyas.

— Escóndete detrás y cuando te diga, aplaude muy fuerte.

Él se colocó en el lado opuesto e hizo un gesto.

—¡Ahora!

Mi hijo comenzó a batir palmas y levantó un vuelo blanco de palomas que miraba extasiado. Cuánto daría por volver a ver esa mirada. Justo en aquel momento, Bruguera disparó su cámara hacia aquella nube viva.

El buen hombre, nos quiso devolver la atención y se empeñó luego en hacer una foto familiar.

— En una semana, podéis venir a recogerla a mi casa, donde tengo ahora mi estudio.

   Me costaba cobrarle el favor, algo sin importancia, y no acudí. Sin embargo, me la hizo llegar a través de una conocida común que nos identificó cuando visitó su estudio de fotografía.

Coincidí después con él en diversas ocasiones; siempre buscando la instantánea, incansable a pesar de los años, embutido en su mono azul.

En una ocasión, me lo encontré en el Barrio de las Fuentes. Nos saludamos. Me dijo que iba a fotografiar casas de fachadas antigua. Quería captar sus almas. No pude evitar pensar que eso mismo perseguía yo en mis dibujos. Animado por un sentimiento común me confió que las personas, a su alrededor, no siempre entendían su ansia por atrapar el instante.

— Sí, es verdad, es la necesidad capturar la belleza del momento y prolongarla en el tiempo.

— Y la fealdad también — me respondió. — Cuando este barrio no era más que un barrizal yo le hice un reportaje. Me preguntaron por qué quería fotografiar algo tan poco atractivo, y yo les respondí que algún día esas imágenes no tendrían precio, y no me equivoqué. Yo fotografío mundo, porque sé que el mundo está vivo.

Recientemente, leí en el periódico que había recibido un homenaje por su dedicación al barrio, y me sentí feliz. Aquel señor serio que me imponía se había revestido de una generosa humanidad. Él ve en los pequeños detalles, cosas que otros no alcanzan.  Es un espíritu ligado al instante. Su cámara conoce a su ojo, de hecho, se comporta como una prolongación de éste; la vida cotidiana es un mar de oportunidades para atesorar, y él nos brinda su mirada. Forma parte del grupo de los afortunados que, enamorados del mundo, no siguen las reglas del tiempo.


Texto e ilustración son © 2022,  María Auxiliadora Martínez Ruiz.
Música:
"Punch Deck - Brahe" está bajo una licencia Creative Commons (cc-by) Música promocionada por BreakingCopyright: https://youtu.be/azNw-vQhAXQ

miércoles, 2 de noviembre de 2022

MANÍAS, Relato corto sobre las manías personales, rituales

 ¿Quién puede decir que no tiene ninguna manía o ritual, un modo de hacer, o una conducta repetitiva que nos aporta la seguridad de lo conocido? Algunos de ellos son herencias de nuestros mayores, otros asociaciones más o menos azarosas...Quizá, pasadas por el tamiz de nuestra mente, dejasen de tener sentido, qué piensas ¿Continuaríamos con ellas?

Este es un relato corto sobre el tema. Eugenio tiene una vida muy segura, pero a veces viene bien un revulsivo, algo inesperado que rompa. Tal vez genere  nuevos hábitos, o con suerte, una apertura a la aventura.

Eugenio es como todos, gusta de la seguridad, pero hay ciertos planos de su vida en los que no le cuesta aventurarse. Una buena mañana, entra un huracán en su vida para ponerlo todo del revés.




Eugenio sale de su casa a las siete treinta y cinco en punto; cierra las dos llaves, baja el primer escalón y se vuelve a comprobar. Llega hasta el coche, conduce hasta el trabajo, se apea y lo cierra. Vuelve a comprobar. El gabinete está a unos pocos metros, pasado los jardines. A medio camino, se encuentra con Rita, de Admisión, que mientras le pregunta por la familia, desvía la mirada al cuello de su compañero y, con delicadeza, le extrae hacia afuera el pico de la camisa que ha quedado bajo el jersey.

   —Perfecto. Ya te puedes marchar —sonríe y le da un toquecito sobre la ropa.

Entra a la empresa. Avanza por el largo pasillo de mamparas de plástico. Su cubículo se encuentra en segunda fila, en la pared de la ventana, que para eso es de los veteranos. Cuelga la chaqueta en el perchero y se dirige a la estantería.

Allí terminan los rituales y empieza la magia. Su creatividad vuela de un archivador a otro, se desliza a través del cable del teléfono hasta el teniente de alcalde y la trabajadora social y de ahí hasta el Registro de la Propiedad…todo para que el pleito de su cliente llegue a buen puerto.

Entre maniobra y maniobra, reorienta la foto de su madre que descansa en la estantería de la mesa —Así, para que refleje la luz de la ventana e ilumine un poco más.

En el despacho de al lado, oye caer los archivadores en forma brusca, y a su compañera Carla en una llamada, ya a viva voz, ya susurrando. Escucha como explota una pompa de chicle y, también, soltar los tacones. Pero en su espacio, todo está en orden.

Es la hora del desayuno. Se coloca de nuevo la chaqueta, baja en el ascensor y sale en dirección a la terraza del bar que está junto a los jardines. ¡Estupendo! Su mesa aún está libre. Se sienta y espera al camarero.

Por el camino se acercan Carla y a Teo. Desde donde está, puede identificar sus voces.  Ríen sonoramente. Carla se tropieza con el aspersor, se moja, resbala…La mesa de Eugenio para el golpe y se desplaza.

—Perdona, Geni.

—Por poco.

—Casi —contesta ella riendo —Está todo ocupado ¿no? ¿Te importa que nos sentemos contigo?

—No, claro, podéis sentaros.

Hablan los tres del nuevo jefe, de un posible traslado, de un viejo pleito, de legislaciones por salir…Pasa el camarero con un croissant.

—Tiene un aspecto increíble. Casi estoy por pasarme de la tostada a la bollería —bromea Eugenio, lanzando una mirada de complicidad que los otros secundan. Carla y Teo alzan la mano a la vez para que se acerquen a tomar nota.

—¿Qué van a tomar los señores?

—Ponga tres croissants de ésos. Esto hay que probarlo —responde Carla despreocupada.

—No es necesario, de veras, he desayunado —insiste Eugenio. Pero es inútil. La orden ya está en marcha.

—El sábado os venís al teatro que estrenamos una obra y después tú invitas al café ¿Te parece?

Carla es todo lo contrario a él. Es despistada, vive al día, no parece molestarle el desorden, a eso se añade un atractivo cariz aventurero que Eugenio admira, pero no querría para sí. No se atreve a contradecirla pues la deuda le incomoda y necesita saldarla cuanto antes.

—Tendré que faltar a paddle —piensa para sí y suspira con resignación.

Ese sábado va al teatro. Al siguiente acompaña a Carla y a Teo a un concierto. No está nada mal ese grupo. Y al otro, va con Teo a un senderismo por la Ruta de los Molinos. Tiene la sensación de que en su vida ha entrado un torbellino a ponerlo todo del revés ¡Pero está disfrutando, caramba!

Mientras, en su despacho, todo sigue en orden aparente y sin embargo, algo ha cambiado. Eugenio anda tarareando canciones del nuevo grupo, tamborilea con los dedos en la mesa y hasta apila un par de archivos sobre ella. Levanta la vista y recoloca el cristal de la fotografía para que refleje la luz de la ventana. Al llegar a casa, se vuelve a comprobar que el coche está cerrado.

Texto e ilustración son © 2022 María Auxiliadora Martínez Ruiz.

Música:
"Savfk - Instructions For Living A Life" is under a Creative Commons (CC BY-SA 3.0) license. https://www.youtube.com/savfkmusic Music promoted by BreakingCopyright: https://youtu.be/CsBdbOHWTH4